Nuestra Historia – Arte de Fe

Donde el hogar se encuentra con la presencia de Dios

Dicen que todo hogar guarda una historia, pero algunos nacen con un propósito más grande.
El nuestro comenzó con una familia de inmigrantes que llegó a Estados Unidos llevando solo dos cosas en el corazón: la fe en Dios y el profundo deseo de construir un futuro mejor.

Como muchas familias, enfrentamos desafíos, incertidumbres y nuevos comienzos. Pero en cada paso, en cada puerta que se abría y en cada silencio que parecía cierre, sentimos la gracia de Dios guiándonos. Con el tiempo entendimos algo: lo que nos sostenía no era lo que teníamos, sino en Quién confiábamos.

En nuestras conversaciones, en nuestras oraciones nocturnas y en los pequeños momentos con nuestros hijos, surgía siempre la misma pregunta:

¿Cómo podemos asegurarnos de que nuestro hogar nunca olvide el amor, la presencia y la fortaleza de Dios?

Así nació Arte de Fe.

No como un negocio, sino como un llamado.
No como una idea comercial, sino como un fruto de nuestro corazón.

Descubrimos que el arte puede ser más que decoración: puede ser un recordatorio vivo, una luz encendida en medio del ruido del mundo, una palabra que sostiene, una imagen que fortalece, una verdad que acompaña diariamente a cada familia.

Queríamos crear piezas que llevaran al hogar:

La paz de Dios
La protección sobre los hijos
La unidad familiar bajo su gracia
La certeza de que Él está presente

Y entendimos que, en un mundo que cambia tan rápido, es necesario detenerse y mirar a lo alto.
Por eso diseñamos arte que no solo se cuelga en la pared…
sino que se guarda en el corazón.

Cada pieza de Arte de Fe nace con una intención clara:
recordar lo que importa — Dios, la familia y el amor que Él derrama sobre nosotros.

Nuestros cuadros, láminas, diseños y detalles buscan transformar hogares en espacios donde:

  • se ora,
  • se agradece,
  • se fortalece la fe
  • se unen padres e hijos,
  • y se encuentra esperanza incluso en los días difíciles.

Hoy, Arte de Fe es más que una marca:
Es una familia construyendo para otras familias.
Es un ministerio hecho arte.
Es un puente entre lo que creemos y lo que vemos cada día en nuestro hogar.

Si has llegado hasta aquí, gracias por ser parte de esta misión.
Que cada pieza que encuentres contigo sea un recordatorio de que:

Dios está contigo. Dios está en tu hogar. Y donde Él habita, siempre hay luz.